LOS PILOTOS

 

 BRIAN REDMAN 

Nacido en Burnley, Lancashire, Inglaterra en 1937. después de finalizar el colegio y el servicio militar, su padre deseaba que se hiciera cargo de la cadena de 20 negocios de alimentos que la familia poseía en aquella parte de las islas. Pero a Brian le resultó mas atractivo el perfume del aceite de competición que el de las naranjas y las manzanas, cuando John Wyer le ofreció una plaza junto a Jacky Ickx para participar en las 9 Hs. de Kyalami de 1967. Ganaron y poco después, Redman agregó más triunfos para el equipo de John Wyer ganando las 500 millas BOAC de 1968 en Brands Hatch y los 1000 km. de Spa a bordo de un Ford GT40.

En 1969 ganó el Campeonato Mundial de Constructores con 5 victorias para Porsche y así convirtió ese año en su temporada más exitosa. Sus logros continuaron en 1970 piloteando Porsche 917 en pareja con Joseph Siffert.

A comienzos de 1970, pasó por Argentina en ocasión de participar junto a David Piper con un Porsche 917 en los 1000 Km. de Buenos Aires y en las 200 Millas de Buenos Aires, ambas competencias disputadas previo al inicio del campeonato mundial, y sin puntaje para éste.

La revista argentina Automundo (hoy desaparecida), a través de su periodista Jorge Luis Mitri, le realizó un reportaje a Brian, el que bajo el título "Huir de la Fama" se publicó en el Nº246 del 20 de Enero de 1970. En él Redman adelanta lo que al cabo de un año sería un hecho: su retiro de las competencias.

Se transcribe a continuación textualmente el reportaje.

BRIAN REDMAN: HUIR DE LA FAMA

Ya pienso seriamente en dejar de correr. ¿Saben lo que pasa?  Los años se vienen encima  y esto no es algo estable. Espero poder juntar un poco de plata y, en un futuro no muy lejano, poner un negocio. Instalarme y decir adiós a los autos.

Quien lo escuchara expresarse de esa forma , con un tono monocorde en su voz, no se daría cuenta que estaba frente a la figura más representativa de SP que haya visitado nuestro país. Brian Redman, el compañero infaltable en las tardes de triunfo de Jo Siffert, pasó por Buenos Aires y dejó muchas cosas. Pero fundamentalmente quedó grabado en todos los que lo trataron ese don de gente, esa simpleza por la cual no se lo relaciona con aquellas sofisticadas estrellas del automovilismo mundial.

Quizá todo esto tenga su razón de ser, en sus orígenes. Cuando trabajaba con su padre en el negocio de éste. Allí quizás el joven dependiente no soñaba con que un día su nombre se vería en letras de molde. Y ese origen sea el que lo impulse a buscar una estabilidad. Un sueldo seguro, una vida sin sobresaltos.

Correr en auto es un problema. Estar casado es otro. Los dos juntos son muchos problemas.

Esa obsesión está presente en cada uno de sus actos. Una prueba evidente de que así es la cosa, se tiene cuando el lunes posterior a la carrera, averiguaba los vuelos de esa noche para volver a Inglaterra. Allá lo esperaba su esposa Marion, a la cual no le gusta nada que ande en ese mundo del ruido y la velocidad.

En 1967 me hice profesional. Fué un momento muy difícil para mí. En esa época ya estaba casado y tenía los dos chicos, James que tenía dos años y Charlotte, recién nacida. Hasta entonces no había mayores problemas pues seguía trabajando en el negocio de mi familia. Pero la oportunidad era buena y me largué a la aventura. Sabía que si fracasaba no podía volver al redil, por eso traté de hacer las cosas lo mejor posible.

Cuando firmé contrato con Cooper creí que todo iba a ir bien. Me equivoqué. El auto no andaba para ningún lado. Así fue como en 1968 tuve un accidente en Bélgica. Hubo una cosa notable en éste suceso. Antes de chocar contra el paredón, se me había ido el tren delantero. Poseo la secuencia fotográfica. Antes del impacto ya no tenía las ruedas de adelante. El saldo fue de cuatro meses parado, sin poder correr. Tenía un contrato por cuatro carreras anuales con Cooper, pero ese mismo año tuve ofrecimientos de Ferrari, Honda y Lotus. El año pasado (1969) Rico Steinemann (Director Deportivo de Porsche) me llamó para que corriera con Porsche. Eso es todo.

En el tintero quedaron sus comienzos, allá por 1959, con un Morris con participaciones en diversas carreras de clubes. Su paso a un Morgan para luego correr un Jaguar E que le prestaba un amigo. También están los dos años de Moto-Cross, donde aprendió a soportar los golpes, magulladuras y rapones que acompañan a esa actividad. Y, por último el Chevron, ese auto que corriera antes de su contrato con Cooper y después de su accidente.

Con su modestia, con sus gestos demostrativos, su presencia pasa casi inadvertida. No lo rodea esa aureola e imagen que caracteriza a los ídolos. No, Redman es todo lo contrario. Es un ídolo al revés. Un ídolo sin fotógrafos a su vera, sin cámaras de televisión que lo persigan, sin gente que le pida autógrafos. No, Redman sigue siendo  el dependiente del negocio de su padre cuyo sueño mayor en la vida es independizarse. Tener su propio negocio, una casa con jardín y dar un buen porvenir a sus hijos.

John Wyer me ofreció ser segundo piloto de Stewart con los March. No acepté. Es cierto que el manejo debe ser más limpio, exacto y preciso. Pero todos los autos de Fórmula 1 son iguales. No hay diferencias entre uno y otro. En cambio los SP tienen diferencias fundamentales entre uno y otro. Además el ambiente es mucho mas lindo. En F1 hay mucho chusmerío, se crean muchos problemas. Es demasiada la publicidad que se origina en derredor de las máquinas y de los hombres que las manejan. En SP hay mas cordialidad, compañerismo. Muchos dicen que la F1 es la mas veloz. Creo que no es así. Este año voy a correr al Can-Am. Estoy seguro de que allí se anda tanto ó más rápido que en F1. En el autódromo de Buenos Aires por ejemplo, creo que uno de esos autos andaría tres segundos por debajo de cualquier F1. También correré en la fórmula nueva, Sport de dos litros. Y seguiré con Porsche.

Si, así es Brian Redman, un hombre simple al que no le gustan las complicaciones. Allí está la razón fundamental de no haber aceptado el ofrecimiento de Wyer. No hay un factor de índole mecánico ó de adaptación. Hay si, un factor de orden anímico. Entrar en F1 significaría la vorágine, el ruido, los flashes. Un mundo casi irreal, inexistente, ficticio. Redman está para la otra, para tener los pies bien apoyados sobre la tierra. Junto a su esposa Marion, sus hijos James y Charlotte. Todo ello sin problemas. Hacer lo contrario será creárselos y eso es peligroso a los 33 años.

 

Breve Biografía  - Extractada del website

Nacido en:  Burnley, Lancashire, Gran Bretaña - 9 de Marzo de 1937
Domicilio actual:  Vero Beach, Florida
Casado con:  Marion
Hijo: James
Hija: Charlotte
Debut en el automovilismo: en 1959 con un Morris 1000 Traveler (Woody)

Fué piloto de los siguientes equipos:

Ganó los siguientes Campeonatos:

Ganó las siguientes Competencias Internacionales:

En la actualidad compite con 1973 Lola T330 F5000, 1971 Chevron B19, 1968 Lola T70 Mk III & Ford GT40 en eventos vintage/históricos.

Promociona competencias vintage/históricas, incluyendo las Brian Redman's Jefferson 500 (8 years), la competencia inaugural del Nassau Classic Car Festival in 1997 y la Double 50 Porsche Celebration en Watkins Glen en 1998 - 320 autos.

Socio en el Redman & Bright Racing - Equipo de competición de la Fórmula 3000 Europea

Asesor de Escuelas de Pilotos.

Representó a  Merrill Lynch en la  12 Merrill Lynch/Brian Redman Vintage Motorsports Award Series.

Colaborador de la Revista Road & Track.

Presidente del  RRDC - Road Racing Drivers Club.

Miembro vitalicio del  BRDC - British Racing Drivers Club.

Miembro en 1969 del Equipo Oficial de la Fábrica Porsche el cual tenía 5 automóviles y 10 pilotos con los que compitió en el Campeonato Mundial de Marcas. En pareja con Jo "Seppi" Siffert, ganó cinco de diez competencias, incluidas los 1000 km. de Nürburgring, los 1000 km. de Monza, los 1000 km. de Spa Francorchamps, las 6 hs. de Watkins Glen y la 6 hs. de Brands Hatch. De esta manera Porsche se adjudicó el Campeonato por primera vez. Conduciendo para el Equipo John Wyer Gulf Porsche en 1970, de nuevo con Siffert, en los fabulosos  917 y 908/3, ganaron en Spa, la Targa Florio y en el  Osterreichring. También colaboró con la victoria en las 24 hs. de Daytona del Gulf 917 de Pedro Rodriguez y Leo Kinnunen. Contribuyó a la victoria de Hans Herrmann en 1985 en la retrospectiva Targa Florio con un Porsche 908/3. Ganó las 24 hs. de Daytona 1981 en un Porsche "Moby Dick" 935 con Bobby Rahal. Ganó las 12 hs. de Sebring de 1978 con un Porsche "Moby Dick" 935 con Bob Garretson y Charles Mendez.

Actuaciones con Porsche en el Mundial de Marcas

Año Carrera Equipo Auto Posic. Pareja
1969 Daytona Porsche 908 02/LH Ab Elford
1969 Sebring Porsche 908 02 Ab Siffert
1969 Brands Hatch Porsche 908 02 1 Siffert
1969 Monza Porsche 908 02/LH Solo pract
1969 Monza Porsche 908 02/LH 1 Siffert
1969 Targa Florio Porsche 908 02 33 Attwood
1969 Spa Francorchamps Porsche 917 K Solo pract Siffert
1969 Spa Francorchamps Porsche 908 02/LH Pole  
1969 Spa Francorchamps Porsche 908 02/LH 1 Siffert
1969 Nürburgring Porsche 908 02 1 Siffert
1969 Le Mans Porsche 917 LH Solo pract Linge-Lins
1969 Le Mans Hart Ski Racing 908 02/LH Ab Siffert
1969 Watkins Glen Porsche Salzburg 908 02 1 Siffert
1969 Zeltweg David Piper Racing 917 K 3 Attwood
1970 Daytona John Wyer 917 K 2 Siffert
1970 Sebring John Wyer 917 K Ab. Siffert-Kinnunen
1970 Brands Hatch John Wyer 917 K Ab. Siffert
1970 Monza John Wyer 917 K 12 Siffert
1970 Targa Florio John Wyer 908 03 1 Siffert
1970 Spa Francorchamps John Wyer 917 K 1 Siffert
1970 Nürburgring John Wyer 908 03 Ab Siffert
1970 Le Mans John Wyer 917 K Ab Siffert
1970 Watkins Glen John Wyer 917 K 2 Siffert
1970 Zeltweg John Wyer 917 K 1 Siffert
1971 Brands Hatch International Martini 917 K Ab Elford
1971 Targa Florio John Wyer 908 03 Ab Siffert

 

Brian Redman en la actualidad 

Foto extraída del website

 

 

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